Técnicas y métodos para la recolección de información en la Investigación-Acción
Universidad Popular Autónoma del
Estado de Puebla
Seminario de Titulación I
S4-EA1: Blog académico: Técnicas y métodos para la recolección de información
Dra. María Judith Beatriz Águila Mendoza
Alumna: Araceli Viveros
Rodríguez
09 de junio del 2026
INTRODUCCIÓN
Emprender una investigación cualitativa
implica sumergirse en una búsqueda intencionada de conocimiento a través de un
proceso sistemático de análisis y profunda reflexión (Cheesman, 2010). A
diferencia de los enfoques cuantitativos, que buscan medir y generalizar
variables, la investigación cualitativa se orienta a comprender las realidades
humanas, los significados subyacentes, las emociones, las experiencias y los
complejos contextos sociales en los que se desenvuelven los sujetos. Para
materializar este propósito, el investigador requiere de herramientas,
procedimientos y estrategias concretas que le permitan recolectar información e
interactuar directamente con la realidad estudiada.
El éxito de este abordaje metodológico radica
en la selección y aplicación estratégica de sus técnicas fundamentales. El
presente documento analiza de forma detallada tres de las herramientas más
potentes y utilizadas en la tradición cualitativa: la observación, la
entrevista y las sesiones en profundidad o grupos de enfoque.
A lo largo del texto se examina cómo la
observación se constituye como la técnica más natural para registrar conductas
espontáneas en su entorno cotidiano; cómo la entrevista abre un espacio íntimo,
flexible y abierto (Savin-Baden y Major, 2013; King y Horrocks, 2010) para
acceder a los pensamientos e historias de vida; y cómo los grupos de enfoque
aprovechan la interacción colectiva para hacer emerger las perspectivas
sociales en torno a un tema. A través de la revisión de sus niveles de
aplicación, tipologías, ventajas operativas y limitaciones metodológicas, se
ofrece un panorama detallado para integrar estas técnicas de manera rigurosa y
coherente en cualquier marco de investigación.
DESARROLLO
Para identificar con precisión qué son las
técnicas de la metodología cualitativa, es necesario partir de que realizar una
investigación implica emprender una búsqueda intencionada de conocimiento
mediante un proceso sistemático de análisis y reflexión (Cheesman, 2010). En
este marco, dichas técnicas se definen como las herramientas, procedimientos y
estrategias concretas que utiliza un investigador para recolectar información.
Su propósito fundamental es comprender las realidades humanas, los
significados, las emociones, las experiencias y los contextos sociales; un objetivo
que se materializa a través de las siguientes técnicas:
OBSERVACIÓN
La observación constituye, por excelencia, la técnica más natural
e indispensable de la investigación cualitativa. Mientras que otros enfoques
dependen de lo que las personas dicen que hacen (como en una entrevista), la
observación permite al investigador ser testigo directo de cómo interactúan y
viven los sujetos en su cotidianidad.
Sirve para capturar la realidad social en su entorno natural al
registrar conductas espontáneas y lenguajes no verbales que suelen pasar
desapercibidos en los discursos hablados. Asimismo, ayuda a comprender el
impacto del contexto cultural y social en las decisiones humanas, actúa como un
filtro de veracidad para triangular el discurso con la acción, y resulta
indispensable cuando el lenguaje oral de los actores es limitado, como ocurre
con niños pequeños o en comunidades con barreras lingüísticas. En este proceso,
el rol del observador es dinámico y representa uno de los elementos más ricos
de la metodología: el investigador debe decidir con total consciencia qué tan
cerca o lejos se colocará de los participantes, entendiendo que cada nivel de
interacción revela una faceta distinta de la realidad.
A continuación, se presenta una estructura de cinco niveles de participación, ideal para integrarse de forma fluida a un marco metodológico:
- No participación: Ocurre cuando el investigador analiza las interacciones de manera externa y diferida (como en videos o fotografías), sin tener contacto directo ni en tiempo real con el escenario o los sujetos.
- Participación pasiva: Implica que el observador está presente físicamente en el lugar como un espectador neutral; escucha y observa con atención las dinámicas sin interactuar ni intervenir, evitando alterar el entorno cotidiano.
- Participación moderada: Consiste en un equilibrio donde el investigador se involucra activamente en algunas actividades y se mantiene al margen en otras, lo que le permite tener vivencias de primera mano sin perder la distancia reflexiva necesaria.
- Participación activa: El investigador comparte la mayoría de las rutinas diarias de la comunidad sin perder su identidad profesional ni su rigor metodológico, manteniendo un rol transparente ante el grupo.
- Participación completa: El investigador se integra totalmente como un miembro más del grupo, asumiendo sus roles y estilo de vida. La línea entre observador y sujeto se difumina, logrando la máxima inmersión y empatía con la realidad estudiada.
ENTREVISTAS
La entrevista cualitativa se caracteriza por ser un espacio más
íntimo, flexible y abierto que la cuantitativa, tal como señalan Savin-Baden y
Major (2013) y King y Horrocks (2010). A diferencia de los cuestionarios
estructurados, esta técnica busca entender la perspectiva del participante en
sus propios términos, permitiendo que el diálogo se adapte y profundice en las
experiencias, significados y emociones del sujeto a lo largo de la
conversación.
Las entrevistas se dividen en estructuradas, semiestructuradas y
no estructuradas o abiertas (Ryen, 2013; y Grinnell y Unrau, 2011). En las
primeras Se basan en una guía estricta de preguntas predeterminadas que se
realizan en el mismo orden a todos los participantes, dejando poco margen para
la improvisación. Las entrevistas semiestructuradas parten de un guión o mapa
de temas esenciales, pero el investigador tiene la libertad de alterar el
orden, profundizar en las respuestas o formular preguntas nuevas según fluya la
conversación. Las entrevistas abiertas no cuentan con un guión previo, sino con
una temática general. Se desarrollan de forma muy similar a una conversación
informal, donde el propio discurso del participante va guiando la sesión. Es
por ello que el uso más recomendado de la entrevista en la investigación
cualitativa depende directamente del grado de estructura que se elija, ya que
cada tipo se adapta a un objetivo metodológico diferente.
SESIONES EN PROFUNDIDAD O GRUPOS DE ENFOQUE
El grupo focal es una técnica de investigación cualitativa
diseñada para recoger información dentro de un contexto de interacción grupal,
con el propósito de resaltar las perspectivas que adoptan los individuos
durante una discusión social.
La aplicación de esta técnica supone la producción y puesta en
escena de un espacio (tiempo y lugar) donde un conjunto de personas comparte
una conversación en torno a un tema preestablecido. En ese sentido, una de las
consideraciones metodológicas principales es el reclutamiento de los
informantes, ya que el éxito de la dinámica depende, en gran medida, de una
conformación homogénea del grupo. Por ello, se debe procurar que los
participantes compartan características demográficas, psicográficas o una
relación similar con el fenómeno objeto de estudio.
Un grupo focal no existe previamente; es decir, no debe haber
relaciones de amistad, familiares, laborales o de autoridad entre los
participantes, ni de estos con el investigador. Lo que se busca es que, durante
la fase inicial o de calentamiento, los integrantes se reconozcan entre sí como
pares en términos de sus perfiles, necesidades y deseos. De este modo, se
facilita que a lo largo de la conversación emerja de manera natural lo que en
metodología se denomina "una sola voz".
CONCLUSIÓN
A partir del análisis de las técnicas
fundamentales de la metodología cualitativa, es posible concluir que la
búsqueda sistemática de conocimiento y la comprensión profunda de las
realidades humanas (Cheesman, 2010) no dependen de una única herramienta, sino
de la articulación estratégica y reflexiva de las estrategias de recolección de
información. La observación, la entrevista y los grupos de enfoque no deben
entenderse como alternativas aisladas o excluyentes, sino como recursos
metodológicos complementarios que, al cruzarse, enriquecen de forma sustancial
la validez de los hallazgos.
Cada técnica aporta una dimensión única y
necesaria para desentrañar los significados, emociones y contextos sociales de
los sujetos:
La observación se consolida como la ventana a
la espontaneidad y la cotidianidad, capturando las acciones y lenguajes no
verbales en el momento exacto en que ocurren, libre de los filtros del discurso
hablado.
La entrevista (Savin-Baden y Major, 2013; King
y Horrocks, 2010) proporciona el contrapeso interpretativo indispensable; al
adentrarse en la intimidad del diálogo uno a uno, permite dar respuesta al
"porqué" de las conductas, rescatando los pensamientos profundos, las
motivaciones y las historias de vida de los participantes.
Los grupos de enfoque expanden esta mirada
hacia la dimensión colectiva, valiéndose de la interacción social y la sinergia
grupal para identificar consensos, disensos y normas compartidas que no emergen
en un encuentro individual.
Asimismo, la revisión de sus limitaciones
evidencia que la investigación cualitativa exige un rol sumamente consciente y
ético por parte del investigador. Ya sea controlando el sesgo personal al
actuar como el propio instrumento de medición en la observación, mitigando la
deseabilidad social en la entrevista, o moderando estratégicamente para evitar
monopolios y pensamientos de grupo en los focales, el rigor metodológico
depende de la capacidad crítica para reconocer estas fronteras.
En definitiva, diseñar un marco metodológico
robusto implica seleccionar el nivel de participación u organización adecuado
para cada técnica y, idealmente, triangularlas. Solo mediante este equilibrio
entre lo que las personas hacen en su entorno (observación), lo que expresan de
manera íntima (entrevista) y cómo negocian sus realidades con sus pares (grupos
de enfoque), es posible aproximarse con fidelidad a la riqueza de la
experiencia humana.
REFERENCIAS
Grinnell, R. M.,
y Unrau, J. A. (2011). Social work research and evaluation: Foundations of
evidence-based practice (9.ª ed.). Oxford University Press.
Hernández-Sampieri,
R., y Mendoza, C. P. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas
cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill Interamericana.
Ryen, A. (2013). The qualitative interview.
En D. Silverman (Ed.), Qualitative
research (4.ª ed., pp. 101-116). SAGE Publications.
Universidad de
Lima. (s.f.). Entrevistas cualitativas. LibGuides Universidad de Lima. Recuperado
el 12 de junio del 2026 de: https://libguides.ulima.edu.pe/c.php?g=1407618&p=10420668




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