" Técnicas y métodos para la recolección de información en la Investigación-Acción".

 Introducción 

La investigación educativa no se limita a observar los fenómenos desde la distancia; su verdadero núcleo radica en la transformación y mejora constante de la práctica en el aula. En este escenario, la recolección de información en la investigación cualitativa actúa como el puente fundamental entre la realidad escolar y el cambio fundamentado. Tal como menciona Campos Hernández (2019), en su obra, investigar la educación: el compromiso de saber, el conocer debe de entenderse como un proceso abierto, continuo e inacabado, que da su justo lugar a los contextos institucional y social.

En la metodología de Investigación-Acción, recolectar datos de manera rigurosa, no busca la generalización estadística, sino la comprensión profunda de las problemáticas locales. Nos permite capturar los significados, las interacciones cotidianas y las perspectivas de los actores para diagnosticar de forma concreta la situación educativa que deseamos transformar. En este sentido, Denzin y Lincoln (2005, como se citó en Flick, 2015) definen la investigación cualitativa como "un enfoque interpretativo, naturalista del mundo... intentando dar sentido a los fenómenos o interpretarlos desde el punto de vista de los significados que les dan las personas" (p. 20). Elegir los instrumentos adecuados, determina la calidad de nuestra ruta crítica de mejora.

En la era digital, el acto educativo exige “adecuar el proceso de enseñanza a las nuevas tendencias, necesidades y exigencias del mundo”. En este escenario, la recolección de información cualitativa se vuelve vital, pues no busca medir variables, sino entender fenómenos en profundidad desde el contexto particular de los participantes. En este enfoque, el papel del docente-investigador es central, el verdadero instrumento de recolección de los datos en el proceso cualitativo es el propio investigador. Sí, el investigador es quien, mediante diversos métodos o técnicas, recoge los datos (él es quien observa, entrevista, revisa documentos, conduce sesiones, grupales, etc.). No sólo analiza, sino que es el medio de obtención de la información (Hernández-Sampieri y Mendoza, 2018, p. 443). 

Por lo tanto, el investigador se convierte en el instrumento principal, para capturar los significados, experiencias y vivencias de los participantes en su contexto natural.



El Enfoque Cualitativo en las Ciencias Biológicas y Generales

Debido a mi perfil, adiciono el enfoque cualitativo a mi área biológica, dónde es fundamental reconocer que el enfoque cualitativo no es exclusivo de las humanidades. En las ciencias biológicas, la observación ha sido la base histórica para comprender la vida, Hernández Sampieri y Mendoza Torres (2018), subrayan su relevancia:

Durante décadas, los homólogos, naturalistas y etólogos, han confiado en la observación, para entender el comportamiento de ciertas especies de animales. Respecto a tales propósitos; ¿qué cuestiones son importantes para la observación? Aunque cada investigación es distinta... proporcionan una idea de los elementos más específicos, (p.445).

En las ciencias en general, cuando la multicausalidad impide aislar variables en un laboratorio, se recurre a la explicación funcional y estructural. Por ejemplo, en la enseñanza de la biología o la medicina, se utilizan entrevistas cualitativas para identificar dificultades conceptuales en procesos complejos, como la "desmineralización dental" o para analizar cómo los estudiantes construyen su "saber pedagógico".





Técnicas Fundamentales en la Investigación- Acción (I-A) Para Recolección de Información

Para que un proceso de investigación acción sea transformador, debe basarse en técnicas que favorezcan la reflexión sistémica y la mejora de la práctica. Como explica Hernández-Sampieri y Mendoza Torres, (2018). Para transformar la práctica educativa, es necesario dominar técnicas que permitan una comprensión profunda de la realidad del aula se describen algunas de ellas a continuación:


1. La observación cualitativa. 

Consiste en la inmersión, estética y analítica de la investigador en el entorno educativo para registrar de manera sistemática, las acciones, dinámicas y comportamientos que ocurren de forma de interacción natural. Esta técnica no es sólo “ver”, sino que implica una inmersión total. Según los autores, “la observación de investigación, no se limita el sentido de la vista, sino a todos los sentidos” (Hernández-Sampieri y Mendoza, 2018, p. 444).


  • Uso recomendado en (I-A)

Es la técnica predilecta para la fase de observación del ciclo de la I-A, permitiendo identificar patrones de comportamiento y hechos inusuales en la cotidianidad escolar. También para explorar ambientes y comprender vínculos entre personas y sus situaciones o experiencias, diagnóstico inicial de dinámicas grupales, evaluación de interacciones en el aula y análisis de conducta no verbales durante los procesos de enseñanza aprendizaje.


  • Ventajas

Permite obtener los datos de manera directa en su entorno natural. De acuerdo con Flick, (2015)., la observación, participante permite al investigador convertirse en un miembro activo del campo para captar las realidades desde adentro captar cuestiones inusuales y obtener datos directos de los participantes en su cotidianidad.


  • Limitaciones

Existe el riesgo de que la presencia del docente-investigador altera el comportamiento natural de los alumnos, un fenómeno metodológico conocido como reactividad. Asimismo, exige un alto nivel de control de los sesgos subjetivos del observador para evitar proyecciones personales. El investigador puede ser visto como intrusivo, lo que podría alterar el comportamiento natural del grupo.





2. La entrevista cualitativa 


Se define como una comunicación íntima y flexible, Hernández-Sampieri y Mendoza (2018) mencionan que “las entrevistas cualitativas, se basan en una guía de asuntos o preguntas y el entrevistador tiene la libertad de introducir preguntas adicionales para precisar conceptos” (p. 449).


  • Uso recomendado en (I-A)

Sirve para recolectar las perspectivas subjetivas de los estudiantes y colegas, fundamental para la fase de reflexión y replanteamiento. También para indagar en la perspectiva subjetiva de los estudiantes, conocer la opinión de los padres de familia sobre una estrategia específica o profundizar en las experiencias pedagógicas de otros colegas docentes. Cuando se busca entender las perspectivas, emociones y significados, que los actores asignan a sus experiencias.

  • Ventajas

Ofrece una gran flexibilidad para explorar temas emergentes y profundizar en las respuestas. Como señalan Hernández-Sampieri y Mendoza (2018), su propósito es obtener datos en las propias palabras de los participantes para introducirse en su mundo interno, proporciona información histórica y permite a la investigador mayor control sobre el ritmo de la indagación.

  • Limitaciones

Consume una cantidad considerable de tiempo, tanto en su ejecución, como en su transcripción y posterior análisis del contenido. Las respuestas pueden verse influenciadas por el deseo de agradar a la entrevistador (deseabilidad social). Los datos están filtrados por el punto de vista del participante y el ambiente puede no resultar siempre natural para la charla.





3. El diario de campo (bitácora de investigación)


Instrumento, narrativo e individual, donde el docente-investigador, relata de forma cronológica, los sucesos, anécdotas, interpretaciones y reflexiones, surgidas inmediatamente después de cada jornada educativa.

  • Uso más recomendado en (I-A)

Cómo herramienta transversal en la investigación-acción para registrar el día a día de una propuesta didáctica, innovadora y llevar un control meta cognitivo del propio desempeño docente.

  • Ventajas

Fomenta la práctica reflexiva de manera inmediata. Flick, (2015), destaca que en estos diarios de investigación y los investigadores anotan continuamente sus impresiones y lo que sucede durante los contactos con el campo.

  • Limitaciones

Al ser un registro personal, puede carecer de distanciamiento crítico, si no se contrasta con otras fuentes. Además, requiere de una autodisciplina constante y sistemática por parte de la investigador para no perder datos clave.




4. Análisis Documental y Técnicas Documentales


Técnica enfocada en la revisión, contextualización y análisis interpretativo de materiales escritos visuales o auditivos preexistentes (planes de clase, portafolios de alumnos, normativas escolares)

  • Uso más recomendado en (I-A)

Para comprender los antecedentes institucionales de una problemática, evaluar el progreso, académico, histórico o analizar el Marco curricular que rige la práctica docente.

  • Ventajas

Véliz Villagrán (2020) señala en su intervención que las técnicas documentales permiten acceder a huellas e información que ya han sido validada institucionalmente. Son fuentes de información estables que no reaccionan ante la presencia del investigador.

  • Limitaciones

Muchos documentos pueden estar incompletos, desactualizados o presentar sesgos de origen institucional. Adicionalmente, el acceso a ciertos expedientes escolares puede haberse restringido por motivos de privacidad y ética de datos.



Reflexión

Realizo mi análisis reflexivo, inclinado al área de ciencias biológicas que es mi enfoque y perfil como docente, ya que, llevo tiempo dándome cuenta de que en la enseñanza de las ciencias naturales, nos hemos obsesionado con el dato frío, el gráfico y la fórmula exacta; sin embargo, cuando pongo el foco en mis alumnos, y en cómo intentan aprender, los números se me quedan muy cortos. Para transformar de verdad mi práctica educativa, necesito humanizar el aula a través de la investigación cualitativa y la Investigación-Acción (I-A), enfoques que me permiten hacer visible el mundo de mis estudiantes e interpretar lo que pasa ahí dentro desde el significado que ellos mismos le dan a su entorno. 

Al investigar de forma cualitativa, ya no busco, evaluar el rendimiento con una simple nota, sino explorar a fondo, sus ideas previas, sus errores conceptuales y sus barreras cognitivas, usando herramientas como las entrevistas, cualitativas, los diarios de campo y la observación participante, involucrando por completo en su propio contexto. 

Esta mirada encaja perfecto con la I-A, porque me permite trasladar la rigurosidad científica a mi propio quehacer pedagógico, mediante ciclos continuos de planificación, acción, observación y reflexión, dejando de ser un docente que repite un manual para convertirme en un verdadero agente de cambio. 

Precisamente, como se analizan en el libro investigación educativa, conocer la educación de Campos Hernandez (2019), este tipo de investigación asume que la construcción del conocimiento está históricamente situada, donde mi propia subjetividad y compromiso como investigador son clave, entiendo que el conocer es un proceso abierto, continuo e inacabado. Así, si una estrategia para enseñar un tema complejo me falla, no me cruzo de brazos y activo un ciclo de I-A, registro lo que pasa, analizo sus discursos y replanteo mi clase de manera dinámica.

La enseñanza de la Biología ha estado históricamente anclada a un realismo externo, donde el conocimiento se percibe como una entidad ajena e independiente del sujeto que se limita a ser descubierto (Campos Hernández, 2019, p. 11). Después de analizar la Metodología de la Investigación-Acción (I-A), sostengo que este enfoque es el motor necesario para transformar las aulas de ciencias en laboratorios de pensamiento crítico. En biología nos enfrentamos a procesos de gran complejidad, donde la multicausalidad impide aislar variables de forma absoluta es aquí donde la espiral de la I-A se vuelve vital.




Conclusión


La elección de las técnicas e instrumentos de recolección de información jamás debe ser un acto azaroso o meramente intuitivo. En el marco de la investigación cualitativa, y específicamente en la Investigación-Acción, esta selección debe responder en estricta coherencia al enfoque del estudio. la pregunta de investigación y las características del entorno escolar. Flick (2015), nos recuerda la importancia del principio de idoneidad, el cual establece que los métodos deben encajar con las cuestiones que se estudian, convirtiéa la problemática misma. En el punto de referencia.

Dado que la realidad educativa es multifacética, la mejor estrategia siempre será apostar por la triangulación. Al combinar la observación de conductas, las entrevistas sobre percepciones y el respaldo de las técnicas documentales, el docente-investigador no sólo incrementa la validez y el rigor metodológico de su diagnóstico, sino que obtiene una radiografía nítida y profunda que le permitirá diseñar estrategias de intervención verdaderamente transformadoras. 

Integrar la investigación cualitativa y la investigación-acción en mi día día me demuestra que las estrategias de aula no pueden ser rígidas si realmente quiero democratizar el aprendizaje (Flick, 2015), la regla de oro en este camino es la idoneidad: los métodos que elija siempre deben encajar y adaptarse a las necesidades de las preguntas específicas que planteo con mis alumnos. Al final si busco lograr una mejor ciencia escolar, tengo que empezar por comprender de manera más holística y humana, como construimos el conocimiento juntos en el aula.





Referencias Bibliográficas


Campos Hernández, M. Á. (2019). Investigar la educación: El compromiso de saber. Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, Universidad Nacional Autónoma de México. http://www.iisue.unam.mx/libros

Flick, U. (2015). El diseño de Investigación Cualitativa. Ediciones Morata.

Hernández-Sampieri, R., & Mendoza Torres, C. (2018). Metodología de la investigación: Las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. McGraw-Hill Interamericana.

Véliz Villagrán, R. (2020, 15 de diciembre). Investigación cualitativa - técnicas documentales en la recolección de datos [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=jJhcPdfxx4g








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